Con el puente, cruzamos la frontera

Comenzado octubre llega el primer  puente después de las vacaciones ¡qué ganas de cogerlo! No podemos dejar pasar la oportunidad de hacer una escapada a lugares con un encanto especial y no se nos ocurre mejor plan para desconectar que los preciosos pueblos del País Vasco Francés. Nos perderemos entre sus calles y daremos largos paseos por las playas aprovechando los últimos rayos de sol. ¿Te apuntas? Monta en nuestro coche que arrancamos.

Hendaya
Empezamos nuestro viaje en el primer pueblo justo tras pasar la frontera. Nada más cruzar el Bidasoa y dejando atrás Hondarribia e Irún, encontramos nuestra primera parada: Hendaya. Destino habitual de muchos vascos por su cercanía, éste es un lugar idóneo para familias por la tranquilidad que se respira en cada rincón de esta preciosa localidad. Los 3 km de fina arena que tiene la Playa de Ondarraitz y su paseo son el lugar perfecto desde el que apreciar las tradicionales casas de estilo neo-vasco que salpican el paisaje. El Boulevard de la Mer es un amplio paseo marítimo perfecto para dar un paseo y disfrutar de un atardecer espectacular con el antiguo casino de fondo.

No podemos despedirnos de Hendaya sin ver el Castillo de Abbadie. Construido a finales del XIX, el estilo neogótico de la fachada guarda en su interior salones, biblioteca y una capilla muy interesantes. Una visita más que recomendable.

San Juan de Luz
Nuestra siguiente parada es San Juan de Luz, un destino turístico muy demandado en verano por su excelente playa y su magnífico paseo, pero que en otoño también resulta muy agradable. A lo largo de la bahía nos encontraremos con dos de los edificios más emblemáticos de esta localidad. El primero de ellos es el Grand Hôtel, una construcción de 1909 de estilo neo-romántico que hoy en día alberga un hotel de 5 estrellas con spa, y por otro lado el edificio del Casino La Pérgola, construido en estilo art decó. Estas dos construcciones se mezclan con las típicas casas de fachada blanca y ventanas rojas salpicadas por toda la ciudad y que crean la postal típica de San Juan de Luz.

La principal calle comercial se llama Rue Gambetta. En ella encontrarás todo tipo de tiendas, muchas de ellas dedicadas a los productos tradicionales de la zona como los chocolates y los dulces pero también a la ropa de hogar, sobre todo mantelerías de lo más coloridas. ¡Imposible no llevarse una! Y también el típico pimiento de Ezpeleta, un producto que te encontrarás por todas partes, colgado de fachadas, en tiendas… También es recomendable acercarse a la iglesia de San Juan Bautista. Que no te engañe el exterior, muy austero y podríamos decir casi de poco interés, el interior te sorprenderá.

Biarritz
No podemos despedirnos del País Vasco Francés sin ver la impresionante Biarritz, un destino muy popular por sus balnearios y por supuesto por su gran playa. Biarritz era el destino elegido por las casas reales europeas para disfrutar de sus vacaciones y hoy en día sigue manteniendo ese espíritu lujoso gracias a las grandes mansiones y la espectacularidad de su arquitectura.

Destaca el Hotel du Palais frente a la playa, un palacio que originariamente fue la residencia de verano de la emperatriz Eugenia de Montijo y que hoy es un hotel de auténtico lujo.

Si quieres llevarte un recuerdo para toda la vida tienes que acercarte a uno de los rincones más interesantes de Biarritz: la Virgen de la roca. Su imagen se encuentra en una roca a la que sólo se accede atravesando el puente que la une con la costa. Espectacular.

Biarritz no te defraudará, sus tiendas, cafés, su refinada gastronomía y su cercanía hacen que sea un destino perfecto para disfrutar unos días.

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